Una planta eléctrica que no recibe mantenimiento puede fallar justo cuando más se necesita
Las plantas eléctricas suelen pasar largos periodos sin utilizarse.
Precisamente por eso existe un riesgo: asumir que porque el equipo está detenido, está listo para funcionar.
Cuando ocurre un corte eléctrico es cuando aparecen problemas de batería, combustible, lubricación, refrigeración o componentes que no fueron detectados previamente.
El objetivo del mantenimiento preventivo de una planta eléctrica es identificar estas condiciones antes de una emergencia.
¿Cada cuánto debe realizarse?
No existe un intervalo único para todas las plantas eléctricas.
La frecuencia depende de factores como:
- horas acumuladas de funcionamiento;
- recomendaciones del fabricante;
- tipo de combustible;
- entorno de instalación;
- frecuencia de uso;
- carga de operación;
- condiciones ambientales.
Por eso el mantenimiento debe establecerse mediante un programa adecuado para cada equipo.
¿Qué incluye un mantenimiento preventivo?
Aunque el procedimiento exacto cambia según el fabricante y modelo, normalmente se revisan diferentes sistemas.
Sistema de lubricación
Se verifica el nivel y condición del aceite, filtros y posibles fugas.
Sistema de combustible
Se inspeccionan filtros, conexiones, estado del combustible y posibles pérdidas.
Sistema de refrigeración
Una temperatura incorrecta puede afectar seriamente el funcionamiento del motor.
Por eso se revisan refrigerante, radiador, mangueras y conexiones.
Batería y sistema de arranque
Una planta completamente funcional puede quedar inutilizada simplemente porque su batería no logra arrancar el motor.
La batería merece especial atención cuando el generador permanece largos periodos en espera.
Sistema eléctrico
También deben verificarse conexiones, parámetros, protecciones, tablero de control y alarmas.
Pruebas de funcionamiento
El mantenimiento no debería terminar con una inspección visual.
Es importante comprobar que la planta arranque y responda correctamente.

Comments are closed